Un breve
ensayo sobre el teatro y su obra más representativa del ilustre dramaturgo
español, PEDRO CALDERÓN DE LA BARCA – LA VIDA ES SUEÑO (enfocado en las ideas
de libertad dentro de la obra).
A través del
teatro de Calderón de la Barca nos preguntamos por primera vez sobre nosotros
mismos como vehículos de valores y virtudes. Calderón nos utiliza como
instrumentos, como clara evidencia de que dentro de nosotros como sujetos
históricos se ha producido violentamente una crisis interna, alimentada por el desconocimiento
de nuestro verdadero lugar en el cosmos, crisis que expone mediante el uso de
metáforas únicas, quizás la única forma de hacer esto.
La reflexión
en el teatro de Calderón es, por tanto, fundamental. En su teatro, como en la
escolástica de su tiempo, se esfuerza por determinar la naturaleza de los
seres, por determinar las diferencias entre las personas y los objetos del
mundo, por determinar el verdadero estado del sujeto en el mundo, por poner en
escena lo más importante. La decepción como mecanismo que luego es revertido
por el triunfo de la razón. A través del desengaño llegamos a conocer la
verdadera realidad, ella que nos es presentada, hacia el final de sus obras, en
un marco condicionado ya por la libertad, por el buen obrar, por el ejercicio
de la virtud. Esa es, por ejemplo, la experiencia del príncipe Segismundo
quien, hacia el final de La vida es sueño, accede a un conocimiento que lo
convierte en alguien prudente y sabio.
EL ARGUMENTO DE LA VIDA ES
SUEÑO DE PEDRO CALDERÓN DE LA BARCA
Empecemos
con el tema general de la obra.
Creemos que
la rebelión metafísica del hombre contra las fuerzas que se oponen a su
ejercicio natural de la libertad constituye el eje central de esta obra. Esta
oposición fundamental, sobre la que se articula la historia de Segismundo, es
la fuente de sus contradicciones y la desgracia que explica su comportamiento y
protesta.
Sin embargo,
como afirma José María Valverde en la parte introductoria del libro La vida es
sueño, este gran tema es compatible con la astrología en el sentido de que la
idea de libertad ("libre albedrío" en terminología teológica) se
confronta con los destinos cuya presencia está en el destino de Segismundo.
Para
Valverde también La vida es sueño "es una reflexión sobre si hay certeza
de que el mundo que vemos es una realidad o un sueño, para concluir que existe
la imposibilidad de tener una certeza total hay que intentar portarse bien
"si llega el despertar", sabiendo que "obrar bien" no se
pierde "ni siquiera en los sueños".
EL TRIUNFO DE LA LIBERTAD
Empecemos
por señalar que el tema central de La vida es sueño, es el conocido problema
filosófico del libre albedrío. Este problema, considerado central en el debate
religioso que provocó la participación de varias órdenes en el siglo XVII, fue
promovido por la reforma protestante. A partir de esta revolución en el ámbito
eclesiástico, el teatro asume la responsabilidad de debatir si el hombre puede
afrontar su propio destino y cambiarlo (gracias al ejercicio del libre
albedrío) o si debemos resignarnos a aceptarlo y creerlo todo por fe, como
planteaba el catolicismo tradicional o el primer catolicismo llamado también
ortodoxo.
En La vida
es sueño, la decisión del rey Basilio de liberar a su pueblo de un tirano como
Segismundo (lo habían predicho los astros) aparentemente viola un principio
fundamental: el de la libertad a la que tiene derecho su hijo. Aunque el rey
Basilio tomó la decisión de encarcelar a su hijo, en algún momento de la obra
le da la libertad, ante la posibilidad de que su hijo contradiga su propio
destino. Sin embargo, al darle libertad (una libertad no regulada, una libertad
ajena a los principios de la razón, el afecto y todo amor), Segismundo está
ejerciendo ese derecho, pero (como se observa en el segundo acto) sin saber
cómo hacerlo, ni conjugar la virtud con la libertad, sin entender la libertad
como ejercicio para hacer el bien.
De esa forma
el príncipe de Polonia puede vencer a su destino (a su manera está condenado a
fracasar en ese intento) y termina dándole la razón a su padre y a los astros
con su feroz comportamiento en el ilimitado ejercicio de sus instintos (el de
la violencia es el más visible) que confirman la inutilidad del ejercicio de la
libertad cuando no se acompaña de la virtud, del bien.
Tras las deliberaciones
y debates de la época sobre el libre albedrío (revolución conceptual que
Calderón de la Barca incorporó a su obra), el hombre tendría la libertad de
ejercerlo con la razón. Además, se entiende que esta es la única forma en que
el hombre puede volverse virtuoso. En consecuencia, el peor crimen que un
hombre puede cometer contra otro es impedirle ejercer su libertad. El hombre es
libre, esa es su naturaleza inalienable, y aparentemente Calderón de la Barca
quiso confirmarlo como mandamiento, como pilar de su obra.
Al impedir
la libertad de Segismundo, Basilio lo convierte en una fiera, un monstruo
terrible (se entiende como moral). Esto evitará que su hijo aproveche la
oportunidad para cambiar su destino. Ésta es la fuente y la esencia del libre albedrío.
En los debates de la época, es esta condición la que confiere al hombre su
cualidad como tal y la que finalmente le permite distinguirse de los animales.
Privar a una persona de la libertad significa privarla de su naturaleza humana,
su estado racional.
Cuando
Segismundo despierte de nuevo en el palacio, ya no será el mismo, o al menos
sus dudas son tan fuertes que todo lo que puede hacer ahora es tener cuidado o
actuar por el camino correcto. El acceso a este nuevo estado, en el que ya no
se le observa como monstruo o fiera, ha pasado necesariamente por un estado de
libertad en el que la alegría de la belleza, sobre todo de la mujer (le
fascinaba Rosaura) se producía en estado de shock sobre el joven príncipe. La
razón, fuente nutritiva del libre albedrío, finalmente se ha establecido.
CONCLUSIÓN
Sueño o
realidad, el pasado no importa, el ejercicio de la libertad, aunque fugaz, ha
transformado la fiera en un ser racional.
El nuevo Segismundo, que ha
despertado del sueño de la barbarie, es la prueba de que el ejercicio de la
libertad en el marco de la razón y la virtud humaniza a las personas.








Interesante análisis, no me había dado cuenta de lo que en realidad quería decir Calderón de Barca con respecto a la libertad. Gracias.
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